viernes, 5 de abril de 2013

DzC: El tiempo anterior (XI)


LAS COLONIAS UNIDAS DE LA HUMANIDAD

Los siguientes 160 años vieron a las colonias transformarse desde unas sociedades periféricas a unas civilizaciones desarrolladas y prósperas. La influencia de los refugiados de los planetas centrales, junto con el incremento de la tasa de natalidad causó una explosión demográfica. Por primera vez, la vasta riqueza mineral de las colonias (que las había hecho atractivas como asentamientos en un primer momento) fue explotada a plena capacidad. Pueblos y ciudades crecían a una velocidad asombrosa. A diferencia de los opulentos y refinados centros de los planetas centrales, estas eran crisoles florecientes, desorganizados y construidos rápidamente, supliendo sus carencias de estilo con su utilidad práctica. La galaxia era un lugar completamente diferente para la humanidad desde la invasión, y esta había crecido frente al desafío con entusiasmo.


Esta asombrosa historia de renacimiento puede ser parcialmente atribuida al establecimiento de una federación multiplanetaria formada en los primeros momentos tras la invasión – Las Colonias Unidas de la Humanidad (UCM). Las colonias se habían lanzado hacia delante con un nivel sin precedentes de cooperación y fraternidad. Dirigidos por una necesidad aplastante de combatir a la Plaga, o afrontar la aniquilación. Eran pocos los que vivían bajo la ilusión de que la Plaga no acabaría encontrando un nodo y una ruta precisa hacia las colonias.

Este nuevo super estado se volvió fuertemente militante en su naturaleza. El armamento y entrenamiento militar alcanzó un nivel no visto desde el beligerante siglo 22, aunque por primera vez en la historia de la humanidad, iba dirigido contra una especie alienígena. Nuevo armamento fue desarrollado y se creo una flota de combate de última generación. Después de aproximadamente un siglo y medio de tales progresos y meteórico crecimiento, las Colonias Unidas finalmente se sintieron capaces de desafiar a la Plaga, y recuperar sus territorios ancestrales perdidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario