lunes, 15 de abril de 2013

Manos a la obra!! Capsulas de los Lobos Espaciales.

¡¡Muuuuy buenas a todos pintores!!

En esta ocasión voy a explicar cómo he pintado dos capsulas de desembarco para mi ejercito de Lobos Espaciales.

Explicaré las diferentes técnicas que apliqué, intentando dejar las menos dudas posibles. Sin más demora, vamos al tema.



Antes de nada, tienes que tener bastante claro como quieres pintarla, y donde van los colores elegidos, más que nada para tener claro dónde, cómo y cuándo enmascarar según que piezas, si vas a pintarlo con aerografo como fue en mi caso.


En esta imagen ya tenemos las piezas limpias y algunas partes ya montadas, yo decidí hacer las capsulas cerradas, ya que ademas de facilitar el trabajo, se deterioran bastante menos al usarlas, las partes móviles a la larga siempre terminan o pelando la pintura o directamente rompiéndose.

Las piezas del interior son muy útiles, tanto como para armamento como para hacerte escenografía, yo con las partes centrales del interior voy a hacerme unos marcadores muy chulos.


Imprimé con spray Skull White de Citadel los recuadros de las alas y de las puertas, y preparé para el aerografo Yriel Yellow en un viejo bote de pintura.


Les di a los recuadros una capa base de Yriel Yellow, y luego le apliqué una sombra con Tau Light Ochre de Citadel.

Luego viene la parte más laboriosa pero nada complicada, con cinta de enmascarar tapé los recuadros. Esto es bastante fácil, cortas un trozo de cinta, la pegas sobre el recuadro, con la ayuda de un puntero de goma repasas los recovecos para asegurarte que la cinta queda ajustada al reborde del recuadro, si no tienes punteros puedes hacerlo recortando en forma de cuña una vieja goma. Tras esto, con una cuchilla de modelismo bien afilada, recortas por la junta del recuadro y, digamos, el armazón de la cápsula, siguiendo la forma. Retiras el sobrante y ya está, cinta ajustada a la forma que quieres tapar.



Cuando tapé todas las partes que quería, imprimé las alas y las puertas con spray Wolf Grey de Army Painter, y las turbinas con spray de imprimación Chaos Black  de Citadel.


Sombreé las puertas y las alas con The Fang. Luego tapando con un trozo de plástico de un  blister, perfilé los bordes iluminándolos con Fenrisian Grey.

Para usar esta técnica tenéis que aseguraros de que la pieza que uséis para tapar esta cortada perfectamente recta, y que sea un material que no absorba la pintura ya que de lo contrario, mancharíamos al apoyarlo sobre lo pintado.


Ahora llega el turno de las partes metálicas. Tapamos bien la pieza usando cinta y papel (más que nada para no gastar tanta cinta) dejando libre la pieza que vamos a pintar.

Para pintar metálicos con aerografo, yo aconsejo usar un aerografo distinto al que usamos de normal, y que ese siempre y únicamente lo usemos para metálicos, al igual que yo uso pinceles y vasos exclusivamente para metálicos,  igual con el aerografo, ya que luego, es muy difícil  de limpiar al completo y eliminar esos pequeños cristalitos metálicos. Como es para dar capas bases de metálicos y no hacer grandes detalles, no hace falta que os compréis un  aerografo de super alta calidad, con uno del montón sobra.


Tras pintar las partes metálicas, pasé a hacer los quemados y suciedad, tanto en las partes superiores de las alas como en toda la parte inferior de la capsula.


Fácil y rápido, con el aerografo aplicas una capa difuminada de Morrfang Brown, luego con Abbadon Black aplicas los quemados. Yo he insistido más con el negro en las zonas de las turbinas, tras esto, aplicas un pincel seco muy suave a las partes más resaltadas de Leadbelcher.


Como podéis ver en la foto, ya tenemos las insignias del lobo pintadas, los metálicos terminados, los humos y suciedad aplicada y la cinta retirada, es hora de pasar a los detalles de desgaste.


Los desgastes se hicieron usando una técnica muy sencilla y rápida. Mezclamos Abbadon Black y Rinox Hide a partes iguales, que sea un marrón bastante oscuro, luego con una esponja, de un blister o de las sobrantes de las bandejas de guardar las miniaturas, mojamos en la pintura, secamos el sobrante en un papel, y aplicamos a golpecitos en las zonas deseadas. Recordad que menos es más, no mojéis mucho la esponja, es preferible que quede seca y tengas que aplicar dos pasadas a que te pases de pintura y ya no puedas retirarlo, estropeando todo el trabajo.
Una técnica muy sencilla con un resultado espectacular.


Empezamos con el montaje. Yo empece montando las alas a la plataforma central junto con la turbina, al usar pegamento para plástico y sobre piezas ya pintadas, usé una goma elástica para sujetar las piezas mientras secaba el pegamento, ya que el pegamento para plástico tarda más en secar, y más si las piezas ya tienen pintura, de este modo me aseguro de que las piezas no se muevan. Aplicar el pegamento con cuidado si lo hacéis en trabajos ya pintados, para no manchar las partes pintadas que se ven.


Tras pegar las puertas y cuando el pegamento ya se secó, apliqué con un pincel de detalle un poco de Leadbelcher en algunos puntos de las zonas donde se hicieron los desgastes, para representar los puntos donde el desgaste ha sido mayor y ha llegado hasta la chapa de la capsula.

Ahora pasamos a una técnica un poco más compleja, pero con paciencia, y practicando un poco en alguna pieza vieja, enseguida se le coge el punto. 

Vamos a hacer las manchas de agua y oxido. Para hacer esto usaremos oleos. He probado a hacer este efecto de muchas formas, con pintura acrílica muy diluida, con tintas o pinceles secos, pero no queda un resultado realista, ya que al usar acrílico sobre acrílico se ve que la pintura no patina lo suficiente para dar ese efecto de chorreón de agua y oxido o suciedad.

Necesitaremos, dos pinceles viejos que sólo usaremos para esto, si puede ser uno más fino y otro un poco más grueso y  redondeado mejor, oleo negro, oleo marrón, y dos tarros con un poco de aguarrás,  uno para limpiar el pincel con el que aplicamos el oleo y otro limpio para mojar el otro pincel con el que arrastraremos el oleo. Para hacer esto abrid la ventana ya que el aguarrás huele bastante.

Mezclamos el oleo marrón y el negro, un poco más de marrón que de negro, y añadimos un poco de aguarrás para diluirlo muy poco, con el pincel más fino ponemos un poquito de la mezcla en los puntos deseados, en la foto podéis ver dónde lo puse, pero no ponemos toda la linea, si no que ponemos un punto ya que luego lo arrastraremos, si queréis que se quede bastante marcado poned más cantidad. Una vez puestos los puntos cogéis el pincel más grueso, lo mojáis en el aguarrás limpio y lo secáis bastante en un papel de cocina, y arrastráis el óleo de arriba a abajo, intentad hacerlo en dos o tres pasadas como mucho, ya que si pasamos muchas veces el pincel corremos el riesgo de quitar las capas más finas de pintura.

Dejadlo secar bastante, ya que el óleo y el aguarrás al ser oleosos tardan bastante en secar. Cuando seque veréis que las zonas donde se aplicó el aguarrás quedan un poco brillantes. Eso es porque el aguarrás pule el acrílico,  no te preocupes de momento por eso, luego verás como desaparecen.

Ya está, esta técnica aconsejo que primero la  practiquéis un poco en piezas viejas.


Por último apliqué varias capas de barniz mate usando un pulverizador. Luego apliqué dos capas más de barniz con un pincel a las bases de las capsulas y a los cantos de las alas ya que serán las zonas que más sufran el contacto de las manos y roces. ¿Y los brillos que dejó el aguarrás?. Al barnizar la cápsula con el barniz mate todas las clases de brillos leves, desparecen.

Dos cápsulas listas para desembarcar a las tropas.

Pues nada pintores, espero que os haya gustado el articulo, no dudéis en escribirnos vuestras dudas o consejos.

Hasta la próxima,
Ángel.

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